Pequeño material eléctrico sometido a control de SOIVRE

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Ante la frecuente notificación para control por el SOIVRE, de mercancías que no deberían controlarse según el marco normativo,  parece conveniente clarificar los productos a controlar por el SOIVRE.

 

 

25 de Julio de 2011

Aunque el Real Decreto 330/2008 y la Orden PRE/735/2010 que modifica el Anexo de productos sometidos a control, han intentado focalizar el control únicamente en un reducido número de productos considerados sensibles (por la elevada frecuencia de  incumplimientos de seguridad y su  gran incidencia en el consumo domestico), la clasificación arancelaria en algunos casos no es suficientemente específica por lo que se han incluido en algunas de las posiciones arancelarias afectadas, limitaciones para evitar el control de mercancía de uso industrial. La interpretación de estas limitaciones puede generar dudas a los importadores y sus representantes que deben aclararse. 

 Ver el siguiente Cuadro explicativo

Como se resalta en amarillo en el cuadro anterior, no se trata de controlar todas las mercancías puntualizadas por esas partidas, sino sólo una parte de ellas según las restricciones resaltadas que se interpretarán, según se ha acordado con la Aduana, con los siguientes criterios y siempre con sentido común para respetar el espíritu que ha guiado la elaboración de la normativa dada la imposibilidad de abarcar la gran variedad de accesorios en el comercio: 

Uso doméstico

Se pueden considerar dos posibles destinos para el material. Uno sería doméstico y otro industrial.

Se entiende por doméstico cuando se vende al por menor y cualquier consumidor lo puede adquirir y utilizar en su casa u oficina. También incluiría el caso de la instalación por un profesional. Por ejemplo, un interruptor para la pared de una habitación. Uso industrial sería cuando la mercancía es comprada por una empresa para incluirla como componente en alguno de sus productos. Por ejemplo, un interruptor para la industria del automóvil. 

Mercancía destinada al consumidor final

Aunque el concepto de consumidor final pueda ser más confuso que el de uso doméstico, en la práctica se pueden asimilar. En este caso,  también se pretende con esta expresión diferenciar entre el uso doméstico (consumo final) y uso industrial (consumo intermedio). Un ejemplo de venta al consumidor final sería cuando una clavija se vende al por menor para que cualquier profesional o consumidor experto pueda colocarla en su casa. Si esta misma clavija va destinada a un fabricante de frigoríficos,  no sería para el consumidor final.

Un adaptador (“ladrón”) para conectar en una misma base de toma de corriente un televisor y un vídeo,  estaría destinado al consumidor final. Un elemento de conexión para la maquinaria de un ascensor, no estaría destinado al consumidor final. 

 

Fuente: Ministerio de Industria, Turismo y Comercio (MITYC)

 

No dude en ponerse en contacto con nosotros para cualquier aclaración.